Poemas de Amor

Espero curarme de ti (Jaime Sabines)

5 Jul , 2007  

Titulo: Espero curarme de ti
Autor: Jaime Sabines

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.

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Canciones de Amor

Te va a doler (Maelo Ruiz)

28 Jun , 2007  

Es una pena que tu seas asi,
que no te guste ser llevada por la buena
no entiendo como tu pretendes ser feliz
con ese idiota que te trata como a una cualquiera

Se que algun dia
te hara falta mi amor
y no lo digo por despecho aunque paresca
te equivocaste al elegir entre el y yo
pero te vas arrenpentir la vida entera

Te va doler, tarde o temprano ya veras lo que te toca
cuando tu piel ya no le exite y te abandone
o al descubrir con amargura
que tiene a otra

Te va doler como me esta doliendo ahora
que me dejas
pero este amor no ha de durarme para siempre
y te lo advierto de una vez
mejor ni vuelvas

Se que algun dia te hara falta mi amor
y no lo digo por despecho aunque paresca
te equivocaste al elegir
entre el y yo
pero te vas arrepentir la vida entera

Te va doler, tarde o temprano ya veras lo que te toca
cuando tu piel ya no le exite y te abandone
o al descubrir con amargura que tiene a otra

Te va doler, como me esta doliendo ahora que me dejas,
pero este amor no ha de durarme para siempre
y te lo advierto de una vez
mejor ni vuelvas

Y yo se que te va doler
tarde o temprano ya veras lo que te toca
cuando tu piel no le exite, cuando te bese la boca

Y yo se que te va doler
como me esta doliendo ahora que me dejas que me dejas
y asi que no te importa

Y yo se que te va doler
se que algun dia te voy hacer falta…
mi amor

Y yo se que te va doler
te equivocaste al elegir,
te vas arrepentir
y asi no podras vivir
sabiendo que la pena te ahoga

Y yo se que ta va doler
porque este amor no ha de durarme
para siempre.

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Relaciones de Pareja

Consejos para enamorados y amigos

21 Jun , 2007  

“Si amas algo, déjalo en libertad. Si vuelve, es tuyo. Y si no, Nunca lo fue”
(Proverbio oriental)

Las relaciones necesarias

La persona humana es necesariamente relacional: nace y crece, vive y muere en relación con otras personas y otros seres, en una interdependencia insoslayable. Yo-soy-yo-en-relación con los demás y con lo demás. Y no puede ser de otra manera. Ser persona significa ser con-otros.

Tal vez sea eso lo que quería decir Ortega al afirmar: “Yo soy yo y mi circunstancia”. O como ha dicho, a modo de glosa, un pensador contemporáneo: “Lo que soy no sería (no sería yo humano) sin la circunstancia social que me reconoce e inmortaliza” (F. Savater).

Así pues, el mapa de nuestras vidas puede ser visualizado simbólicamente como una red interminable de conexiones más o menos fuertes con otros seres humanos que nos necesitan y a los que necesitamos para sobrevivir y para vivir. “Yo sólo existo en compañía de mi prójimo; solo, no soy nada”, ha dicho con toda razón un teólogo (A. Torres Queiruga); y el filósofo antes citado, tachado de individualista, cuerdamente nos recuerda que “es idiota quien cree que puede ocuparse bien de sí mismo cuando se despreocupa de todo lo demás que le rodea” (F. Savater).

Los zapatos que calzo, el vestido que llevo, la casa que me cobija, el pan que me alimenta, el libro que me enseña, etc., etc. me remiten a otros seres humanos (muchos probablemente desconocidos) que han hecho posible la existencia de esos zapatos, ese vestido, esa casa, ese pan, ese libro… que yo reclamo como míos y que no son exclusivamente míos.

La interdependencia se acentúa cuando consideramos el desarrollo integral de la persona. Nos es literalmente imposible crecer y madurar como personas sin la colaboración de otra u otras personas. “Así como las manzanas maduran con el sol, los hombres maduramos en presencia de otra persona, en colaboración con ella” (G. Torrente Ballester). “Presencia”, “colaboración”, no dependencia o imposición.

De entre las innumerables relaciones que tejen la urdimbre de nuestra existencia, prestaremos atención a las relaciones amorosas de pareja y de amistad íntima. En ambos casos, tan ricos y tan enriquecedores, acechan también peligros que las pueden deteriorar y aun destruir. Y aunque son diferentes, lo que vamos a decir puede adaptarse provechosamente a ambas.

Las relaciones peligrosas

La cita inicial nos invita a dejar en libertad a quienes amamos. Dejar al otro -o a la otra- ser libre conlleva el riesgo de que ese otro u otra se aleje tanto que el hilo que nos unía se vaya adelgazando hasta el punto de romperse. Si sucede tal cosa, tal vez la razón esté, como sugiere la cita, en que la fortaleza de la relación era más aparente que real.

El peligro opuesto en una relación amorosa es que una de las partes intente absorber a la otra y poseerla exclusivamente, de tal manera que ya no haya una relación entre dos personas únicas, libres y autónomas. Ninguna persona que se precie quiere abdicar de ser quien es cuando se adentra en una relación íntima. Y aunque esté dispuesta a unirse con la otra, no está dispuesta a fundirse con la otra y desaparecer en ella. Quiere, con todo derecho, mantener su intransferible autonomía como persona, soñar sus sueños, proyectar sus proyectos, dar alas a sus aspiraciones personales.

Está dispuesta, sí, por amor, a adaptarse en libertad, a potenciar y ser potenciada, y a colaborar en un proyecto común, dialogado y consensuado. Como dice Saint-Exupéry, dos personas se aman no sólo cuando se miran amorosamente la una a la otra, perdiendo de vista al resto del mundo, sino también cuando miran juntas en una misma dirección.

Se dice a veces que los matrimonios y amistades íntimas que duran son aquellos en los que uno de los cónyuges o amigos se resigna a ser la sombra del otro, la voz de su amo. ¿Tiene que ser así? ¿Conviene que sea así? ¿No puede ser de otra manera? Invitamos al lector a que intente responder sinceramente a estas preguntas a la luz de su propia experiencia.

Las relaciones enriquecedoras

Damos por supuesto, para comenzar, que para que una relación interpersonal sea enriquecedora se ha de fundar en el respeto: respeto a sí mismo, respeto a la otra persona, respeto a la relación.

Pocas formulaciones de lo que aquí entendemos por”relaciones enriquecedoras” nos parecen más afortunadas que la de Virgina Satir, importante psicoterapeuta norteamericana especializada en la familia. Dice así:

“Quiero amarte sin asfixiarte,
apreciarte sin juzgarte,
unirme a ti sin esclavizarte,
invitarte sin exigirte,
dejarte sin sentirme culpable,
criticarte sin herirte,
ayudarte sin menospreciarte.
Si puedo tener lo mismo de ti,
entonces nos podemos
realmente encontrar
y enriquecernos mutuamente”.

Esta declaración de intenciones, tan admirable como difícil en la vida cotidiana, apenas necesita aclaración o comentario. Lo que requiere es un esfuerzo denodado y continuo para ponerla en práctica.

Sin embargo, para facilitar esa práctica, comentemos brevemente algunas de sus frases lapidarias.

  • Amarte sin asfixiarte: el amor es peligroso. Su ímpetu puede ser tan arrollador, tan invasor, tan posesivo, que mutile o aniquile a la persona amada.
  • Apreciarte sin juzgarte: el aprecio genuino y equilibrado de las conductas del otro alienta, anima, sustenta. Los juicios globales de su persona son tan injustos como ineficaces.
  • Unirme a ti sin esclavizarte: el amor tiende a la unión de las personas que se aman, pero puede caer en la trampa de querer esclavizar la una a la otra, con grave detrimento de la relación.
  • Invitarte sin exigirte: el amor, o se da libremente o no es amor verdadero; por tanto, crece no por imposición, sino por invitación.
  • Dejarte sin sentirme culpable: si por “dejarte” entendemos un distanciamiento temporal y provisional, que puede ser saludable para la relación, está claro que no hay por qué sentirse culpable. Pero si entendemos una separación definitiva, la frase puede ser también aplicable a situaciones extremas: si el amor se ha extinguido realmente, ¿no sería mejor dar por terminada la relación?
  • Criticarte sin herirte: en el contexto de una relación amorosa, me atrevo a decir con Martín Descalzo que sólo tenemos derecho a criticar al otro si lo amamos de verdad y, por tanto, tenemos la obligación de hacerlo con amor, indicando lo negativo de la conducta del otro sin descalificar hirientemente la globalidad de su persona.
  • Y ayudarte sin menospreciarte: ayudar y dejarse ayudar desde la igualdad compartida es enriquecedor. De lo contrario fácilmente se insinúa el menosprecio, que tanto puede dañar una relación.

En otro lenguaje, una relación de amor es enriquecedora si en ella priman la fidelidad y la libertad mutua. Fidelidad de corazón y libertad de hecho, pues “dos personas se aman sólo cuando son realmente capaces de vivir la una sin la otra, pero eligen vivir la una con la otra” (M. Scott Peck).

Una relación de amor es enriquecedora cuando cada una de las personas implicadas deja a la otra ser como es, sin empecinarse en que cambie y sin forzarla ni manipularla para que cambie; cuando, además, está siempre dispuesta a colaborar en cambios mutuamente deseables y posibles.

Concluimos, pues, invitando a nuestros lectores a reflexionar sobre aquella anécdota que Tony de Mello cuenta en El canto del pájaro con éstas o parecidas palabras:

“Durante años, fui un neurótico sin remedio, y todo el mundo me decía una y otra vez que tenía que cambiar por mi propio bien. Y entonces yo me enfadaba, me sentía culpable y no lograba cambiar.

Lo peor era que mi amigo del alma también me exhortaba a que cambiase, pero con él no me podía enfadar, y me sentía triste e impotente.

Hasta que un día mi mejor amigo me dijo: `No cambies, no cambies. Te quiero tal como eres, y nunca dejaré de quererte aunque no cambies’.

Sus palabras ‘No cambies… Te quiero tal como eres…’ me sonaban a gloria, y me sentí liberado interiormente de un gran peso; y ¡oh maravilla! CAMBIÉ”.

¿Nos dice algo esta parábola?

Fuente Original:

Jose Vicente Bonet. Consejos para enamorados y amigos. Revista SalTerrae.

Mensajes de Amor

13 lineas para vivir

14 Jun , 2007  

  1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.
  2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
  3. Sólo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
  4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
  5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
  6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.
  7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.
  8. No pases el tiempo con alguien que no este dispuesto a pasarlo contigo.
  9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.
  10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.
  11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y ser mas cuidadoso en quien confías dos veces.
  12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quien eres.
  13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.

Recuerda:

“TODO LO QUE SUCEDE, SUCEDE POR UNA RAZON”

Fuente Original:

Gabriel Garcia Marquez. 13 Lineas para vivir

Relatos de Amor

Conciencia: Caer Enamorado

5 Jun , 2007  

Esta es mi definición, no existe otro criterio. Si estas consciente no puedes enamorarte; por lo tanto, caer enamorado es un pecado. Puedes amar, pero eso no es una caída, es como una ascensión. ¿Por qué [en ingles] se usa la expresión “Caer Enamorado” (falling in love)?.

Es una caída; estas cayendo no estas ascendiendo. Cuando estas consciente no es posible caer… ni siquiera en el amor. No es posible, simplemente no lo es. Con la conciencia (1) no es posible; asciendes en el amor y ascender en el amor es un fenómeno totalmente diferente del enamoramiento. Estar Enamorado es un estado onírico (2). Por eso la gente que esta enamorada se le nota en los ojos, es como si estuvieran más dormidos que los demás, intoxicados, soñando. Se les nota en los ojos porque sus ojos tienen una ensoñación. Las personas que ascienden en el amor son totalmente diferentes. Se nota que ya no están soñando, que están afrontando la realidad y eso las hace crecer.

El amor es hermoso, cuando asciendes por el, y se convierte en algo sucio y feo cuando desciendes por el. Y tarde o temprano descubrirás que resulta venenoso, que se convierte en un cautiverio. Has quedado atrapado, tu libertad ha sido aplastada; te han cortado las alas, ya no eres libre. Al caer enamorado te conviertes en una posesión; tú posees y permites que alguien te posea a ti. Te conviertes en un objeto, y y tratas de convertir en un objeto a la persona de la que te has enamorado.

Mira una pareja de marido y mujer. Los dos se han convertido en objetos, ya no son personas. Los dos intentan poseer al otro. Solo las cosas se pueden poseer, no las personas. ¿Como puedes poseer una persona? ¿Cómo puedes convertir a una persona en una posesión? ¡Imposible!. Pero el marido esta intentando poseer a la esposa; la esposa intenta lo mismo. Se produce un choque y los dos acaban por convertirse básicamente en enemigos. Son destructivos el uno con el otro.

Posesión, todos se empeñan en poseer al ser amado, al amante. Ya no hay amor. De hecho, cuando posees a una persona, odias, destruyes, matas, eres un asesino.

El amor debería dar libertad el amor es libertad. El amor hace al ser amado cada vez mas libre, el amor da alas, el amor abre la inmensidad del cielo. No puede convertirse en una prisión, en un encierro. Pero ese amor tu no lo conoces, porque solo se da cuando estas despierto, esa calidad de amor solo aparece cuando hay conciencia. El amor que tú conoces es un pecado (3), porque se genera en el sueño.

(1) Conciencia: La conciencia significa estar en el momento de un modo tan total que no hay movimiento hacia el pasado ni hacia el futuro. Todo el movimiento se detiene.

(2) Onírico: Perteneciente o relativo a los sueños.

(3) Pecado: El significado de la palabra pecar es faltar. No significa algo que esta mal, significa simplemente faltar, estar ausente, hacer algo sin estar presente, este es el único pecado.

Fuente Original:

Osho. Conciencia: La Clave para vivir en equilibrio. Gribaljo. 2004