Love Story
“Love Story” era una película lacrimosa de los años ’70, de esas que no podías evitar que tu novia de turno te arrastrase a ver al cine, y luego aguantar que llorase toda la película y te tildase de “insensible” porque no podías menos que cagarte de risa durante la proyección, por lo pedorro del argumento.
Era la historia del chico increíblemente rico y buen mozo que se enamora de una chica humilde (pero mas buena que lassie, y encima con una carita espectacular), y que el padre de él le retira el saludo y la pensión, por osar enamorarse de una chica de tan distinta condicion social. La cosa es que la chica termina muriendo de cancer, tan enamorada como siempre, y el muchacho queda destruido por la pérdida.
Una frase de esa película pasó a la historia de la cursilería: “Amar significa no tener nunca que pedir perdón”.
Y sin embargo, tras mucho camino recorrido, he llegado a la conclusión de que esa frase es totalmente cierta, y que (si la hubiese aplicado a lo largo de mi vida de pareja) me hubiese ahorrado unos cuantos disgustos.
Cuando en una relación de pareja pedimos perdón a nuestra novia, estamos aceptando o admitiendo que estuvimos mal.
Y muchas veces (de eso solemos darnos cuenta tarde) no estuvimos mal un carajo: la guacha generó una situación en la que era imposible evitar quedar en falta (por ejemplo: supo que nos invitaron a ver un river-boca, con plateas compradas, y haciéndose la inocente se buscó otro compromiso para el mismo día y hora… Y vos le pediste perdón por no poder ir con ella porque tenías cuatro amigos esperándote en la cancha).
Y con cada “perdón”, nosotros nos rebajamos y ella se agranda.
Y un buen día, la tortilla se ha dado vuelta: le pedimos permiso para salir con nuestros amigos (y terminamos aceptando sus argumentos negativos para esas salidas!); no hacemos nada por nuestra cuenta sin su aprobación, y no dejamos de hacer nada que ella nos diga que tenemos que hacer (desde cortarnos el pelo hasta ir a ezeiza a esperar a la madrina que viene de posadas, porque nuestra novia a esa hora tiene que ir a la peluquería).
Como sea, en la pareja, por el camino del “perdoname”, se desequilibra inevitablemente la relación…. Y salimos perdiendo.
Por eso “amar significa no tener nunca que pedir perdón”
Si no podés acompañar a tu novia a una reunión porque tenés otro compromiso: explicáselo y que lo entienda (o no) pero nunca le pidas “perdón” por no acompañarla.
Si no te cabe tal o cual cosa de ella, tal o cual actitud, no le digas “perdoname, quiero decirte algo”. Simplemente deciselo de otra forma, sin pedirle perdón porque algo que no te gusta no te gusta (estás en todo tu derecho de que no te guste).
Jamás pidas perdón, salvo en las poquitísimas circunstancias en las que te mandaste un feo cagadón y ella te descubrió con las manos en la masa.
Porque lo peor no es que ella te deja por “sumiso”, lo peor es que hasta que te deja, te hace las mil y una, te basurea, te destrata.
Total, sos el novio que siempre tiene el “perdoname amor” en la punta de los labios.
Y eso…. Es imperdonable!
Fuente Original:
Ortbraker. Love Story. El sitio para recuperar a tu ex novia o recuperarte de ella. Noviembre 2007












No Responses to “Love Story”
Please Wait
Leave a Reply